El imperio norteamericano de forma paulatina está cayendo, y en los mismos Estados Unidos ya personalidades lo están reconociendo.
En cuestión de poco tiempo, dejará de ser Estados Unidos la economía más grande del mundo, y de forma irónica será desplazado por un país comunista, como lo es China, esto es un duro golpe para los norteamericanos, ya que ese sitial lo peleó siempre con los Soviéticos en la Guerra Fría.
Asciende China, y Beijing no es uno de los que siguen la política norteamericana, los Chinos siempre han sido independientes, y no se prestan a la manipulación norteamericana, y lo más irónico, Estados Unidos está altamente endeudado con ellos.
El crecimiento del socialismo en América Latina es algo que se les ha ido de las manos a Estados Unidos, y hay grandes economías que no siguen a los norteamericanos, como ser el caso de Brasil, China, India y Rusia, a la espera también de lo que haga la Unión Europea.
Otros enemigos norteamericanos son fuertes como ser Corea del Norte, potencia nuclear, Irán, Siria y compañía, un duro frente que toma a Estados Unidos en un nivel preocupante en su economía.
La crisis económica capitalista de Estados Unidos, que no termina, es una punta de la lanza para el debilitamiento de Estados Unidos, pero también lo es, la rebelión que está surgiendo en América Latina.
Los ejércitos latinoamericanos han sido manipulados por Estados Unidos para dar los golpes militares, golpes que reaccionan a un claro objetivo, defender los intereses norteamericanos, e imponer brutales represiones en contra de los sectores progresistas del país, por eso hay escuelas como la de Las Américas, que entrenan a las fuerzas militares para tal propósito, el asalto del poder cuando la derecha no lo tiene, y a su vez el exterminio mediante crímenes de lesa humanidad contra la disidencia.
Estados Unidos con Honduras buscó repetir la dósis, hicieron el laboratorio de que si mediante militares, podrían perpetuar a la derecha en el poder, pero los países han cambiado, al igual que los tiempos, y a nivel internacional el rechazo al golpe fascista hondureño le ha dejado claro a los Estados Unidos, de que el mundo ya no hace lo que ellos quieren, y que los golpes de Estado ya no son tolerados, y no solamente esto, el golpe ha hecho nacer el FNRP, a quién ni con la represión le pueden detener, y pues el país centroamericano que no había tenido una lucha revolucionaria, y que era el eterno patio trasero yanqui, ya tiene una fuerza revolucionaria importante en pleno siglo XXI, que tiene la capacidad de despojar del Poder a la derecha en cuestión de poco tiempo, y eso lo sabe los mismos Estados Unidos, al igual que los fascistas militares que creen que con la represión van a parar esto, así cómo lo hizo en los años 80s, bajo la dirección del tenebroso John Negroponte, y el comandante militar, Álvarez Martínez.
La llegada de la izquierda al poder en Nicaragua, El Salvador, Paraguay, entre otros países, más la presencia de Venezuela bajo Hugo Chávez, marca una clara tendencia, el levantamiento de los pueblos exigiendo justicia social.
La derecha creyó que con la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, ya habían ganado la batalla, y que Estados Unidos iba a ser por siempre la única super potencia, pero se han equivocado de forma enorme, y pues ahora no solo es la URSS, cómo antes, si no que son varios países ya, sin el resurgimiento de una URSS, y masas populares importantes que tienen temblando a la derecha, quién se aferra a su brazo armado que son los militares para tomar el poder que no pueden tener de forma democrática.
La rebelión contra la pobreza, la indigencia y la injusticia en que han hundido a estos países los modelos capitalistas solo era cuestión de tiempo, y el proceso acelera ante la poca capacidad intelectual de los líderes derechistas de esta era, que no son capaces ni de hacer un discurso coherente, si no que demuestran su desfachatez e ignorancia.
Algo que deben entender que con la globalización que ellos mismos apoyaron, la información fluye como nunca, y ahora la gente ya no es ignorante como antes y puede informarse, por lo que las tonterías, cada vez pegan menos y menos, y así, el imperio pierde su influencia, ya que las reglas del juego han cambiado y mucho.
Los discursos de los derechistas y sus justificaciones ante sus actos despóticos, son hechos que hasta provocan comicidad y vergüenza ajena, porque la derecha ahora se reduce un frente vulgar de defensa de las castas económicas.
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